En un bosque de la China,
Mi chinita se perdió.
La encontré en Panamá
Y poco a poco me enamoró.
Con su corazoncito noble
Y su risa contagiosa,
Un carácter como el roble,
Dulce y cariñosa.
Yo
se que sí,
Soy
un suertudo.
Desde
que la vi,
Me
salió un nudo.
Porque
era tan alegre,
Y
yo no lo estaba,
Nos
conocimos lentamente,
Y
cómo nos gustaba!
Así
fue creciendo,
Y
el panorama se aclaraba,
Para
ir uniendo,
Nuestras
vidas destinadas.
Quien
lo iba a pensar?
La
chinita y el amargado.
Que
se iban a casar?
Y
una familia han creado.
Ahora
sigue la historia,
Cumpliendo
muchos años,
Acumulando
memorias,
Y
recuerdos de antaño.
Esta
novela sigue,
Esta
canción continúa…
La
felicidad nos persigue,
Y
no queremos cura.
Sumamos
más que años,
Sumamos
pronto dos creaturas.
Ojalá
un segundo baño,
Y
seguro más aventuras.
En
el bosque de la China,
Esa
chinita me enamoró…
Eres
tú la medicina,
Para este pobre
amargado.

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