martes, 3 de abril de 2018




En un bosque de la China,
Mi chinita se perdió.
La encontré en Panamá
Y poco a poco me enamoró.
Con su corazoncito noble
Y su risa contagiosa,
Un carácter como el roble,
Dulce y cariñosa.

Yo se que sí,
Soy un suertudo.
Desde que la vi,
Me salió un nudo.
Porque era tan alegre,
Y yo no lo estaba,
Nos conocimos lentamente,
Y cómo nos gustaba!

Así fue creciendo,
Y el panorama se aclaraba,
Para ir uniendo,
Nuestras vidas destinadas.
Quien lo iba a pensar?
La chinita y el amargado.
Que se iban a casar?
Y una familia han creado.

Ahora sigue la historia,
Cumpliendo muchos años,
Acumulando memorias,
Y recuerdos de antaño.
Esta novela sigue,
Esta canción continúa…
La felicidad nos persigue,
Y no queremos cura.

Sumamos más que años,
Sumamos pronto dos creaturas.
Ojalá un segundo baño,
Y seguro más aventuras.
En el bosque de la China,
Esa chinita me enamoró…
Eres tú la medicina,
Para este pobre amargado.