El gran Toño, un amigo sin igual. Es increíble lo acertado que es el dicho que dice “Dios los crea y ellos se juntan”.
Yo conocí a Toño en la AIP cuando llegó de Miami devuelta a Panamá. La verdad que nunca nos relacionamos durante el colegio, pero de alguna manera u otra sabíamos quien éramos. Será porque terminábamos ambos en la Dirección castigados?
Sin embargo, no fue hasta que empezó la era de los quince años que empezamos a coincidir en un plano social fuera del colegio que realmente inicio nuestra amistad. Me acuerdo como si fuera ayer el grupito como algunos personajes tendían a “parkear” siempre cerca del bar de estas fiestas, buscando meterse sus tragos ya era levemente permitido por primera vez de nuestras adolescencias.
Lo cierto es que lo que eran nuestros primeros tragos, terminaban casi siempre en nuestras primeras borracheras y la mayoría de las veces coincidían los mismos personajes. Por supuesto, Toño y yo éramos de esos que nos estacionábamos ahí, y el tema prevaleciente en nuestras primeras conversaciones era el rock. Rock pesado para ser preciso. Es mas, para muchos éramos considerados como “trashers” por nuestro gusto a la música Heavy Metal.
No solo eso, si no que ambos nos dimos cuenta que teníamos una pasión por hacer maldades, lo cual nos llevaba siempre a practicar muchas de estas durante nuestras estadías tanto legales como ilegales en los tantos quince años que habían durante estos tiempos.
Pero como todos los fin de semanas no había quince años, entonces terminábamos planeando nuestras “chupatas” de fin de semana donde nos reuníamos los “rejeros” a escuchar mucho rock pesado y tomar muchas cervezas. Y así sucesivamente iba creciendo nuestra amistad por la cantidad de cosas que teníamos en común.
Quizás una de las cosas más importante en nuestra conexión, fue nuestra pasión por la rebeldía. Ambos éramos rebeldes sin causa y la mayoría de las veces chocábamos contra la autoridad. La verdad que hay tantos recuerdos de cómo terminamos metidos en problemas por nuestras peleas contra figuras autoritarias, pero me tomaría una novela poder compartir estas. Además, hay cosas que solo deben quedar entre los participantes de fechorías, por lo que me reservo el derecho de divulgación de estos cuentos.
Muy conectado a esa pasión por ser rebeldes, era nuestro intelecto. Nunca me he considerado una persona muy inteligente, pero cuando pasaba tiempo con Toño, las locuras mas grandes salían de nuestras cabezas y compartíamos conversaciones desde de las cosas mas triviales hasta las cosas mas complejas, al punto que nos sorprendíamos a veces de las cosas que salían por nuestras bocas. Por supuesto, eternas carcajadas acompañaban estas conversaciones, y la risa de él que le salía del alma, para siempre estará grabada en mi mente.
Con el tiempo, esta amistad se desarrollo en una hermandad, y creo que no había día que pasara en que no nos habláramos o planeáramos que hacer (lastimosamente terminaba en nada bueno). Y así seguimos hasta que llego el momento de irnos a los E.U. a estudiar, y llega a nuestras vidas el tan valioso y revolucionario Internet.
Ohh, si nuestras computadoras hablaran, creo que yo terminaría preso o muerto por las barbaridades que compartíamos aunque estábamos tan lejos de distancia. Gracias al Internet, mantuvimos nuestra amistad siempre vivida y creciente y esto fue así hasta el último dia. El tiempo fue pasando, y muchos cambios en nuestras vidas pasaron, pero siempre nos mantuvimos en contacto aunque sea por Internet.
Y fue prácticamente así que termino mi contacto con aquel amigo con quien compartí, aprendí, reí, maduré y lloré.
Pocos días después de recibir la mala noticia, me senté a escribir para desahogar mis emociones y me salio el siguiente poema que resume claramente mi relación con este gran amigo:
Mi amigo
Juntos como los cuentos,
Donde había un dúo especial
Disfrutamos y muchas veces tratamos,
Del hacer el mundo revolcar
Haciendo lo que nos dio la gana,
Nuestro camino era digno de respetar.
Sin importar el que dirán,
Sin cuestionar nuestro actuar.
.
Vidas intensas las que tuvimos
Desde el momento que nos conocimos.
Tu el negativo, yo el positivo.
Un complemento siempre al caminar.
Crecimos y construimos,
Recuerdos que nadie nos podrá quitar.
Me duele que no habrá otro capitulo.
De nuestra amistad en suelo terrenal.
.
Lloro por el vacío,
Pero nunca por tu descansar,
Se que sufriste mucho,
Eso nunca lo podré olvidar.
Pero recuerdo siempre las experiencias,
Todo instante que reímos sin parar.
Cada conversación de todo y a la vez nada,
Tantas de ellas que necesito un "backup" mental.
.
Amigo de mi alma que dicha la de conocerte,
Aunque los últimos años tan lejos estábamos.
Sin embargo siempre unidos,
Por un lazo de eterna amistad.
Tanta fue que se que no se ha acabado,
Que me esperas en otro lugar.
El lugar donde más quiero estar,
Con Dios, contigo, que mas nos puede faltar?
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